Qué esperar a las 36 semanas de embarazo

30 de julio de 2025 / Flourish Community Care

A medida que te acercas a las últimas fases del embarazo, la semana 36 marca un hito importante tanto para ti como para tu bebé. Este periodo se caracteriza por el rápido desarrollo del feto, los cambios físicos de la madre y los preparativos para el parto. A continuación te explicamos en detalle qué puedes esperar durante esta semana crucial.

Desarrollo fetal a las 36 semanas

Tamaño y peso

A las 36 semanas, su bebé tiene aproximadamente el tamaño de una papaya, pesa entre 2,5 y 2,7 kilogramos (5,5 y 6 libras) y mide entre 45 y 48 centímetros (18 y 19 pulgadas) de largo. Este crecimiento es esencial para que el bebé se prepare para la vida fuera del útero. El aumento de peso se debe principalmente a la acumulación de grasa, que ayuda a regular la temperatura corporal después del nacimiento.

Maduración de órganos

Durante esta semana se producen importantes avances en los pulmones y el aparato digestivo del bebé. En este momento, los pulmones están completamente desarrollados, lo que permitirá a su bebé respirar de forma independiente una vez haya nacido. El aparato digestivo también está preparado para la alimentación, que es crucial para las necesidades nutricionales del bebé inmediatamente después del parto. Este proceso de maduración es vital para garantizar que el bebé pueda desarrollarse fuera del útero.

Posicionamiento

En la semana 36, la mayoría de los bebés se habrán colocado cabeza abajo, preparándose para el parto. Esta posición es esencial para que el parto sea más fluido, ya que permite al bebé atravesar el canal del parto con mayor facilidad. Sin embargo, algunos bebés pueden seguir en posición de nalgas y, en ese caso, el profesional sanitario puede plantearle opciones para girar al bebé o planificar un parto por cesárea.

Síntomas comunes para la madre

Molestias físicas

A medida que se acerca el final del embarazo, pueden aumentar las molestias físicas. Entre los síntomas más comunes están la presión pélvica, el dolor de espalda y la hinchazón de pies y tobillos. Estas molestias suelen deberse al creciente peso del bebé y a que el cuerpo se prepara para el parto. Las contracciones de Braxton Hicks, o contracciones de ensayo, también pueden hacerse más frecuentes a medida que el cuerpo se prepara para el gran día.

Micción frecuente

Con la cabeza del bebé presionando la vejiga, es posible que tengas que ir al baño con más frecuencia. Esto puede resultar incómodo, sobre todo por la noche, pero es normal al final del embarazo. Mantenerte hidratada sigue siendo importante, así que intenta equilibrar la ingesta de líquidos a lo largo del día para minimizar las visitas nocturnas al baño.

Falta de aliento

A medida que el útero se expande, puede presionar contra el diafragma y provocar falta de aire. Este síntoma puede ser preocupante, pero suele ser temporal. Tomarse descansos para sentarse o tumbarse puede ayudar a aliviar esta molestia. Practicar ejercicios de respiración profunda también puede aliviarte y ayudarte a sentirte más cómoda.

Monitorización de los movimientos fetales

Patrones de movimiento

Aunque puede que notes que los movimientos de tu bebé son menos enérgicos debido a la limitación de espacio, es fundamental que vigiles su actividad. Una disminución de los movimientos, como por ejemplo menos de 10 movimientos en un periodo de dos horas, debe motivar una consulta inmediata con su profesional sanitario. La monitorización regular de los movimientos fetales es un aspecto esencial para garantizar el bienestar del bebé a medida que se acerca el parto.

Consideraciones médicas

Inducción del parto

Por lo general, no se recomienda inducir el parto antes de las 39 semanas a menos que exista una necesidad médica, ya que puede aumentar el riesgo de complicaciones asociadas a la prematuridad. Si tiene dudas sobre su embarazo o el momento del parto, hable con su médico para tomar decisiones con conocimiento de causa.

Embarazo postérmino

Los embarazos que se prolongan más allá de las 42 semanas se denominan postérmino y conllevan riesgos como la desnutrición fetal y el nacimiento de un feto muerto. Si llega a este punto, es posible que su médico le explique las opciones de inducir el parto para mitigar estos riesgos. Conocer los signos del embarazo pretérmino puede ayudarte a estar informada y preparada.

Recomendaciones para la madre

Posición para dormir

Durante esta etapa del embarazo se aconseja dormir sobre el costado izquierdo. Esta posición mejora el flujo sanguíneo al feto y reduce el riesgo de mortinato. También puede ayudar a aliviar parte de la presión sobre la espalda y la pelvis, haciéndote más cómodo el descanso.

Masaje perineal

El masaje perineal puede ser beneficioso en la preparación para el parto. Esta práctica puede ayudar a reducir las probabilidades de desgarro durante el parto al aumentar la elasticidad de la zona perineal. Si no estás segura de cómo realizar este masaje, consulta a un profesional sanitario o a una matrona titulada para que te oriente.

Expresión prenatal

Extraer el calostro antes del nacimiento puede ser un paso proactivo para establecer la lactancia materna. Esta práctica puede proporcionar una reserva de calostro, rico en nutrientes y anticuerpos, en caso de que el bebé tenga dificultades para agarrarse al pecho después de nacer. Hablar de esta opción con tu profesional sanitario puede ayudarte a comprender cuál es el mejor enfoque para tu situación.

Flourish Community Care

Flourish Community Care se dedica a apoyar a las futuras madres durante su embarazo. Ofrecen una amplia gama de servicios, como educación prenatal, apoyo emocional y orientación sobre la preparación al parto. Su equipo de profesionales experimentados se compromete a proporcionar una atención personalizada adaptada a las necesidades únicas de cada madre. Para más información, visite Flourish Community Care.

Reflexiones finales

Llegar a la semana 36 de embarazo es un momento emocionante lleno de ilusión y preparación para la llegada del bebé. Si conoce los cambios que se producen tanto en su cuerpo como en el de su bebé, podrá afrontar mejor esta recta final del embarazo. Recuerda mantener una comunicación estrecha con tu médico, vigilar tus síntomas y cuidarte mientras te preparas para el viaje que tienes por delante.

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