Sueño infantil: ¿no suena a oxímoron? Los primeros días, semanas y meses de vida de un bebé son hermosos, emocionantes y totalmente agotadores. Un nuevo bebé puede ser a la vez el mayor regalo y el mayor reto. Mi esperanza para todas las nuevas familias es que desarrollen un fuerte sistema de apoyo que pueda ayudarles durante esta transición.
Dormir es complicado, pero no tiene por qué serlo siempre. Parte de nuestro trabajo como pediatras consiste en ayudar a capacitarte y darte la confianza de que estás hecho para este trabajo. Durante las primeras semanas y meses, animo a los padres a que intenten aprender todo lo que puedan sobre su bebé.
- Reconocer las señales de sueño: cuando los bebés empiezan a estar cansados, muestran pistas sutiles de que están listos para dormir. Por ejemplo, miran fijamente a otro lado, parpadean despacio, se sujetan las orejas o se frotan la cabeza. Es importante intentar captar estas señales, a veces sutiles, antes de que el bebé se canse demasiado. Es mucho más difícil conseguir que un bebé demasiado cansado se duerma.
- Aprende a envolver a tu bebé con seguridad. Para la mayoría de los bebés, envolverlos es reconfortante: les ayuda a sentirse seguros. Asegúrate de envolverlo bien por debajo de los hombros y de que las caderas y las piernas queden sueltas. Hay muchos pañales prefabricados en el mercado que facilitan esta tarea, a veces tan angustiosa, para conciliar el sueño.
- Inicie pronto una rutina para irse a la cama, aunque sólo sea para practicar. La hora de acostarse puede empezar con un baño seguido de hidratación, lectura de un libro y/o alimentación. La mayoría de los bebés de más de unos meses se acuestan entre las 18.00 y las 20.00 horas.
Cree un entorno propicio para el sueño. Esto es importante independientemente de la edad. Puede incluir cortinas opacas, un aparato de sonido o simplemente una habitación tranquila. Experimenta para saber qué funciona mejor para tu familia y tu bebé.
Es importante señalar que algunos bebés duermen más fácilmente que otros. Sé amable contigo mismo durante el proceso de entrenamiento del sueño. Al fin y al cabo, dormir bien por la noche ayuda mucho.
Dra. Ariana Raufi
Pediatría East Bay
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