¿Cuándo empiezan a andar los bebés? Los primeros pasos de su hijo

9 de julio de 2025 / Flourish Community Care

Ver a un bebé dar sus primeros pasos es un momento trascendental tanto para los padres como para los cuidadores. Este hito no sólo significa desarrollo físico, sino que también abre la puerta a un mundo de exploración e independencia para el niño. Mientras los padres esperan con impaciencia este momento, es esencial tener una idea clara de cuándo suelen empezar a andar los bebés, las etapas que conducen a esos primeros pasos y cómo fomentar la capacidad de caminar.

¿Cuándo suelen empezar a andar los bebés?

El camino hacia la marcha es único para cada niño, pero hay unos plazos generales que muchos padres pueden esperar. La mayoría de los bebés dan sus primeros pasos entre los 9 y los 15 meses de edad. Según los pediatras, este intervalo se considera normal, ya que algunos niños empiezan a caminar a los 8 meses y otros no lo hacen hasta los 18 meses.

Edad media de los primeros pasos

Las investigaciones indican que la edad media para dar esos primeros pasos independientes ronda los 12 meses. Esta afirmación se apoya en los hitos del desarrollo descritos por expertos como el Dr. T. Berry Brazelton, que subrayó la importancia de los ritmos de crecimiento individuales. Algunos niños pueden mostrar signos de estar preparados para andar antes, mientras que otros pueden tardar un poco más, lo que refleja su propio ritmo de desarrollo. Es fascinante observar cómo algunos bebés empiezan a levantarse solos o a pasearse por los muebles mucho antes de dar sus primeros pasos. A menudo, estos comportamientos son precursores de la marcha y ponen de manifiesto su creciente confianza y deseo de explorar.

Factores que influyen en el desarrollo de la marcha

Varios factores pueden influir en el momento en que un bebé empieza a andar. La genética desempeña un papel; si los padres caminaron pronto, sus hijos podrían seguir su ejemplo. Además, el desarrollo físico, como la fuerza muscular y la coordinación, influye significativamente en la preparación para caminar. Los factores ambientales, como la cantidad de espacio para moverse y el estímulo de los cuidadores, también contribuyen a que el niño empiece a caminar. Por ejemplo, los bebés que tienen amplias oportunidades de practicar la bipedestación y el movimiento en un entorno seguro suelen tener más probabilidades de desarrollar antes la capacidad de andar. Además, la presencia de hermanos o compañeros que ya caminan puede servir de motivación, animando a los bebés a dar esos cruciales primeros pasos mientras observan e imitan a sus compañeros más móviles.

Etapas del aprendizaje de la marcha

Antes de dar sus primeros pasos, un bebé pasa por varias etapas de movilidad. Comprender estas etapas puede ayudar a los padres a reconocer la progresión natural hacia la marcha.

Gateo y movilidad temprana

El gateo suele ser el primer hito importante de la movilidad. Los bebés suelen empezar a gatear entre los 6 y los 10 meses. Esta etapa es crucial, ya que ayuda a desarrollar la fuerza del tronco y la coordinación. Expertos como la Dra. Susan Jones, especialista en desarrollo infantil, afirman que gatear no es solo una forma de desplazarse, sino que también favorece el desarrollo cognitivo, ya que los bebés aprenden a desenvolverse en su entorno.

Levantarse y ponerse de pie

A medida que se fortalecen, los bebés empiezan a ponerse de pie por sí solos, normalmente entre los 9 y los 12 meses. Esta etapa se caracteriza por una mayor confianza y exploración. La Dra. Anne Green, fisioterapeuta pediátrica, señala que esta fase es vital para desarrollar el equilibrio y la fuerza de las piernas, esenciales para caminar. Los padres pueden apoyar esta etapa proporcionando muebles resistentes para que los bebés se suban y animándoles a ponerse de pie con ayuda.

Señales que indican que está preparado para caminar

Reconocer las señales que indican que un bebé está preparado para andar puede ayudar a los padres a proporcionarle el apoyo y el estímulo adecuados. Estos indicadores pueden variar desde la preparación física hasta signos de comportamiento.

Indicadores de preparación física

La preparación física puede observarse en la capacidad del bebé para soportar peso sobre las piernas, mantener el equilibrio de pie y pasar de la posición sentada a la de pie. Expertos como la Dra. Emily Post, pediatra, sugieren que si un bebé se pone de pie constantemente y se desplaza por los muebles, es probable que esté a punto de caminar de forma independiente.

Señales de comportamiento

Las señales de comportamiento también pueden indicar que el bebé está preparado para andar. El aumento de la curiosidad por lo que le rodea, el deseo de explorar y los intentos de acercarse a objetos o personas pueden indicar que el bebé está deseando dar sus primeros pasos. El Dr. Michael Thompson, psicólogo infantil, subraya la importancia de la disposición emocional del niño y señala que la confianza y la motivación son cruciales para caminar con éxito.

Anime a su hijo a caminar

Una vez que el bebé muestra signos de estar preparado, los padres pueden tomar medidas proactivas para animarle a caminar. La clave está en crear un entorno que fomente la exploración y el movimiento.

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Actividades para fomentar la capacidad de andar

Realizar actividades que fomenten la capacidad de caminar puede ser beneficioso. Juegos sencillos como la "persecución" o el uso de juguetes para empujar pueden motivar a los bebés a practicar la marcha. La Dra. Lisa Smith, psicóloga del desarrollo, recomienda montar carreras de obstáculos con almohadas y peluches para animar a los bebés a desplazarse y practicar el equilibrio y la coordinación.

Crear un entorno seguro para caminar

Un entorno seguro es crucial cuando los bebés empiezan a andar. Los padres deben asegurarse de que la zona esté libre de objetos punzantes y peligros. Las alfombras blandas pueden proporcionar una superficie segura para las caídas, mientras que los muebles deben colocarse de forma que creen un camino despejado para la exploración. La Dra. Karen Lee, experta en seguridad, aconseja a los padres que acondicionen sus casas a prueba de bebés para minimizar los riesgos y fomentar la confianza al caminar.

Consultar al médico sobre problemas al caminar

Aunque la mayoría de los niños desarrollan la capacidad de andar dentro de la edad típica, algunos pueden tener dificultades. Es importante que los padres sepan cuándo deben buscar asesoramiento profesional sobre el desarrollo de la marcha de su hijo.

Cuándo buscar asesoramiento profesional

Si un niño no ha empezado a andar a los 18 meses o muestra signos de retraso significativo en la movilidad, es aconsejable consultar a un profesional sanitario. Los pediatras pueden evaluar las habilidades motoras y orientar sobre las intervenciones necesarias. La Dra. Sarah Mitchell, neuróloga pediátrica, subraya que una intervención temprana puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo de un niño.

Problemas comunes del desarrollo de la marcha

Algunos de los problemas más comunes que pueden surgir son los pies planos, la marcha de puntillas o la dificultad para mantener el equilibrio. A menudo, estos problemas pueden tratarse con fisioterapia o ejercicios específicos. Los expertos sugieren que los padres se mantengan atentos y proactivos, ya que abordar los problemas a tiempo puede mejorar la movilidad y el desarrollo general del niño.

En resumen, el camino hacia la marcha es un hito importante en el desarrollo del niño. Si conocen los plazos, las etapas y los signos de preparación típicos, los padres pueden proporcionarles el apoyo y el estímulo necesarios. Consultar a los profesionales sanitarios cuando surjan dudas también puede garantizar que los niños reciban la mejor orientación posible en su camino hacia la marcha.